El salto a la eternidad, a la vida plena y feliz en Dios
Lo que toda su vida buscó... Lo que siempre esperó... Ayer antes de las 7 de la tarde mi padre se fue al cielo. A sus 92 años, después de una vida de fe, familiar y profesional superfecunda: gran prestigio médico, 62 años de matrimonio, 31 de vocación al Opus Dei, 10 hijos, 31 nietos, 12 bisnietos. Mañana lo enterraremos en la Recoleta, con previa Misa en la iglesia del Pilar a las 10 hs. El lunes había ido a confesarse. Se fue casi sin enfermarse... una intoxicación con algo comido en la Nochebuena, lo hizo deshidratarse. Allí recibió la Unción de los enfermos y la bendición papal con indulgencia plenaria para el momento de la muerte. A las pocas horas se complicó y lo llevaron a terapia intensiva. A partir de allí fueron tres días y medio, sedado, rodeado del cariño y la oración de sus hijos, nietos, sobrinos. Con lágrimas, pero con la alegría de acompañar a papá en su salto al cielo (le di muchas veces la absolución, recé muchas veces la recomendación del alma...), de...